jueves, 19 de marzo de 2015

POSICIÓN DE LA MUJER EN LA SOCIEDAD GRIEGA


La posición de la mujer en Grecia era extremadamente delicada ya que mientras un hombre podía participar en todo, política, filosofía y comercio, las mujeres estaban excluidas de cualquier asunto de la ciudad  y su vida nada mas era estar en su hogar, el papel principal y único que les permitían era de proveer hijos a la patria de preferencia que fueran varones con una excelente educación, y solo se les era permitido participar en algunas fiestas religiosas, pero había algo más importante y fue la fidelidad de ellas hacia los hombres, las mujeres deberían ser totalmente fieles a sus maridos, en cambio él podía intimidarla con otra mujer ellos si podían ser infieles las veces que quisieran, sin atentar contra su situación de esposo. Desde el día del nacimiento hasta el de su muerte, una mujer de la antigua Grecia vivía bajo el control de los hombres. Su padre, sus hermanos, incluso sus hijos, tomaban decisiones que alteraban su vida. Las mujeres no podían votar ni tener un empleo público, heredar o poseer propiedades, ni siquiera comprar algo que costara más que un precio determinado, no obstante una mujer no carecía totalmente de poder, dirigía la casa y controlaba el dinero de la familia.

A las mujeres se les tenía con estricto control debido a que se casaban a los catorce o quince años de edad desde ahí se les enseñaba sus responsabilidades desde muy temprana edad, aunque muchas de ellas no tuvieran autorización se las arreglaban para aprender a leer y a tocar instrumentos musicales, a menudo se les excluía dela educación formal, la mujer siempre tenía que permanecer lejos de la vista de los demás  no tenía el permiso de salir a ningún lugar  salvo para traer agua o visitar la casa de otra mujer. Los hombres se encargaban de las compras y de todos los asuntos familiares, esperando que las mujeres se quedaran en casa y mantuvieran el orden. Además de cocinar y limpiar las mujeres griegas debían tejer la ropa de toda su familia

En Atenas, las mujeres servían a los hombres de otras formas. La prostitución (tanto masculina como femenina) floreció en la Atenas clásica. La mayor parte de las prostitutas eran esclavas en los burdeles administrados como un negocio o un comercio por ciudadanos atenienses. Así las prostitutas se maquillaban de manera ligeramente escandalosa con vistosos coloretes, utilizaban zapatos que elevasen su altura, se teñían el cabello de rubio y se depilaban, utilizando navajas de afeitar, cremas u otros útiles. Utilizaban todo tipo de postizos y pelucas. Estas modas serán rápidamente adaptadas por las mujeres decentes, provocando continuas equivocaciones según nos cuentan algunos cronistas.

Otra clase de prostitutas ocupaba una posición más favorable en la sociedad ateniense; estas cortesanas más refinadas eran conocidas con el nombre de hetairai, que literalmente quiere decir acompañantes femeninas”. Estas mujeres, que solían ser ex-esclavas procedentes extranjeras, eran más refinadas que las prostitutas habituales y eran famosas por sus logros musicales e intelectuales, así como por sus atributos físicos. Los atenienses varones conservaban aristocrática costumbre de los simposios. Las fiestas refinadas donde se bebía— en las cuales solían estar presentes las hetairas. Los simposios se llevaban a cabo en comedores exclusivos para hombres, en los que no estaban presentes las esposas.

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